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Mesa de diálogo sobre los datos de violencia en contra de mujeres

LNPP / Miércoles 12 de diciembre de 2018

Ciudad de México, 17 de mayo de 2018. La Unidad de Innovación, Comportamiento y Experimentación (UCEx) del LNPP y Cabify, en conjunto con organizaciones internacionales, académicos y asociaciones no gubernamentales, llevaron a cabo la mesa de diálogo “Datos sobre violencia en contra de mujeres ¿Qué nos dicen, qué no y qué nos gustaría que nos dijeran?”.

Las panelistas invitadas a esta mesa fueron: Carolina Torreblanca, directora de análisis de datos y contenidos de Data Cívica; María Salguero, creadora del Mapa de los feminicidios en México; Paulina Bustos, directora de Operaciones de Cívica Digital y Silvana Fumega, directora de investigación y políticas de la Iniciativa Latinoamericana de Datos Abiertos (ILDA). El Panel fue moderado por la Dra. Sandra Ley, investigadora de la División de Estudios Políticos del CIDE.

Participación de las panelistas

Carolina Torreblanca mencionó que la violencia en contra de las mujeres obedece a dos fenómenos diferentes; por un lado, la violencia homicida donde la mayoría de las víctimas son hombres (aunque las víctimas mujeres sufren violencia con particularidades específicas) y, por otro lado, la violencia sexual donde la mayoría son mujeres. Al analizar la tendencia de estos dos tipos de violencia, es posible encontrar diferencias. Respecto a la tasa de homicidios de mujeres, esta sí responde a los aumentos de la peligrosidad nacional, mientras que la tasa de feminicidios es estable en el tiempo; es decir, ha sido una violencia inmune a la política pública. Hay una parte de violencia feminicida que no tiene el mismo origen y dinámica que la violencia homicida contra los hombres.

Además, las condiciones en las que mueren las mujeres víctimas de homicidio son diferentes a las de los hombres: mueren desproporcionadamente en el hogar (32.3% de las mujeres v.s. 12% de hombres) y mueren de forma atípica (estrangulamiento o ahorcadas). En este contexto, mencionó que debido a la dimensión de la cifra negra en México no sabemos cuántos feminicidios ocurren en el país.

Respecto a otro tipo de violencia, de acuerdo con los datos en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas el 27% de las personas registradas son mujeres y tienen características diferentes a las de los hombres desaparecidos. Ya que son desproporcionadamente jóvenes y son atípicas en su estado ya que superan la estatura promedio y son esbeltas.

Carolina Torreblanca mencionó que sabemos que 75% de las víctimas de acoso son mujeres y que 96% de los perpetradores son hombres. Sin embargo, se cuenta con poca información sobre este tipo de violencia debido a que no se denuncian.

Por su parte, la creadora del Mapa de los feminicidios en México, María Salguero, compartió su experiencia de periodismo de datos para generar información sobre el feminicidio en México. En este sentido, señaló que el mapa surge de la necesidad de acceder libremente a información relacionada con feminicidios y las circunstancias bajo las cuales ocurren estos delitos. Para Salguero, cualquier política pública exitosa debe partir de conocer primero a los agresores y las circunstancias que detonan al feminicidio. Sin embargo, existe mucha información contextual de los feminicidios que no es recopilada; por ejemplo, si hubo o no privación de la libertad, si es alguien cercano o no, si es en vía pública o no, si la víctima está desnuda, si hay indicios de violencia sexual.

Además, Salguero mencionó que existe una tendencia de las autoridades a catalogar los casos de feminicidios bajo otros delitos como delincuencia organizada, aunque los protocolos internacionales señalan que en contextos de guerra todas las muertes de mujeres se deben consideran feminicidios (por ejemplo, los asesinatos de mujeres por su relación de pareja con los hombres involucrados en el conflicto). Salguero mencionó la importancia de contabilizar a los huérfanos del feminicidio, con la finalidad de saber cuántos son y dónde están, para posteriormente diseñar políticas públicas.

Mapa de feminicidios en México de María Salguero

Fuente: https://feminicidiosmx.crowdmap.com/

Paulina Busto habló sobre cómo desde la sociedad civil es posible demandar más y mejores datos sobre problemas de género. Señaló que para contar con mayor disponibilidad de datos abiertos debe comenzarse por conocer el marco jurídico, hacer uso de los datos abiertos, mostrar posibles inconsistencias entre los datos disponibles y generar recomendaciones a las autoridades para mejorarlos, lo que crea un círculo virtuoso.

Asimismo, Paulina afirmó que se requieren además datos para la prevención para entender el contexto del problema y crear programas y políticas. Sugirió tres acciones para potenciar la información disponible en torno a los feminicidios: consultar fuentes de información que se intersecan con el feminicidio (sector salud, fiscalías, policías y tribunales) a fin de contrastarlas; mapear los registros generados por las distintas dependencias públicas, y unificar los campos de información recolectados por los distintos sectores. En este sentido, señaló también la importancia de educar a los operadores de los sistemas de justicia y de salud para recolectar los datos y reconocer y reportar señales de alerta.

Ciclo de los Datos Abiertos

Fuente: Paulina Bustos “Datos abiertos y violencia contra la mujer ¿Cómo demandamos mejores datos?”

Silvana Fumega de la Iniciativa Latinoamericana de Datos Abiertos (ILDA) habló de su experiencia en Uruguay de cómo generar estándares de datos sobre feminicidios. Reconoció el papel clave de medir la violencia de género desde un marco amplio, pero puntualizó que debido a la complejidad del problema se ha optado por trabajar directamente con el feminicidio ya que es más fácil de contabilizar.

Compartió que entre académicos y expertos existe un fuerte consenso sobre la necesidad de estandarizar la recolección y publicación de datos relacionados con el feminicidio en la región ya que un estándar ayuda a las autoridades a producir, recabar y almacenar datos para después ordenarlos y liberarlos al público. Matizó que la violencia sexual es clave y que el feminicidio es el último paso; sin embargo, en la región existe poca comunicación entre las instituciones para generar información que anteceda a un feminicidio.

En lo positivo, Silvana Fumega mencionó que hoy hay más de 110 leyes a nivel mundial de acceso a la información, lo cual significa un gran avance, pues existe un umbral para reclamar el acceso a esa información que hace 20 años no existía. Por último, señaló que el estándar para feminicidios elaborado por ILDA está en su fase piloto y primero será implementado en Argentina para su validación.

Los temas de debate

Cinco grandes temas surgieron de la discusión: (1) cómo conceptualizar al feminicidio para después medirlo; (2) cómo recolectar los datos circunstanciales y contextuales que son esenciales para entender al feminicidio; (3) la relevancia de cruzar las distintas fuentes de información disponibles; (4) entender al feminicidio frente al fenómeno general de violencia en México, y (5) qué datos ya están disponibles y qué podemos exigir en términos de datos abiertos.

 

 

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